El primer síntoma de mis consultantes es la dificultad para manejar sus emociones. Esto ocurre porque somos programados y rechazamos a la emoción por estar embotados en las preocupaciones de la mente.
Distorsionando esta responsabilidad prefiriendo que sea un otro el que se haga cargo de lo que sentimos (rol de víctima y el niño herido).
Las emociones son sintomatologías que te entregan información. Son códigos sensoriales sobre cómo se encuentra la relación con tu campo fenomenológico, es decir, la relación que tienes con tu templo.
Si la relación que tienes contigo es de miedo, proyectarás sintomatologías ansiosas
Si la relación que tienes contigo es de exigencias y rabias, proyectarás sintomatologías de estrés
Si la relación que tienes contigo es de culparte por el pasado, proyectarás sintomatologías depresivas.
Si la relación que tienes contigo es de excesos, proyectarás sintomatologías de manía y compulsión.
Ninguna emoción es negativa, no hay emociones malas y tampoco pensamientos malos. Lo que es inadecuado es la falta de atención sobre lo que co-existe en tu templo. ¿Qué haces con rabias, miedos, compulsiones o tristezas que llevan varios meses manifestándose a través de ti? Ese es el tema. No es lo que surge, es lo que haces con lo que surge.
Por eso el primer paso cuando trabajas con tu campo fenomenológico, es ver como regulas la información emocional y la capacidad natural para canalizarla, sentirla, comunicarla, validarla y dejarla pasar para que nueva información te llegue y puedas estar en plenitud con tu experiencia. Me hacen mucho esta pregunta ¿Me da miedo dejarme llevar mucho por lo que siento? ¿Qué pasa si me desbordo con una emoción? ¿No se cómo hablar de lo que siento? ¿Qué hago, me cuesta sentirme? ¿Cuándo es el ego y cuando la consciencia?
Cuando comienzas tu camino hacia tu propio encuentro, es normal que quieras explicaciones dummies sobre como conectar contigo y tener una relación plena contigo. El primer paso para hacerlo es abrir los canales emocionales, es decir, tomar acción sobre lo que sientes. Llorar, sentir la rabia, comunicar la tristeza, elaborar la emoción y ojo elaborar no es decirte “Yo sé lo que me pasa”, elaborar es SENTIR DE VERDAD.
Ahora, es normal que cuando comiences a explorar tu cuerpo emocional, que lo puedes hacer a través de terapias o con encuentros propios, lo primero que observas son los saboteos, la resistencia, la creencia irracional, el falso concepto del ego y no encuentres bienestar instantáneo, sino al contrario dolor y sufrimiento. Es así, la función de las emociones es darte información para que tomes acción y por eso inicialmente lo que encuentras es el cúmulo de emociones reprimidas, ocultas y no elaboradas del pasado.
Por eso es recomendable que cuando quieras re-conectar con tu cuerpo emocional, lo hagas de la mano de alguien que sepa de regulación emocional. El camino hacia la liberación es atravesar el camino interno que llevas años evitando.
No les miento, por experiencia personal al principio ser la emoción es aterrador, sin embargo, cuando te haces responsable activo de lo que sientes, tu actitud se vuelve más amable, más compasiva y menos rígida, entiendes que las emociones son parte de ti y traen información valiosa para tu crecimiento.
Finalmente, cuando te abres a explorar tu oscuridad y comienzas a sanar, la mente toma un estado de claridad y de atención consciente, ya no te identificas tanto con las resistencias, el ego disminuye y es porque estás aprendiendo a usar la mente y tus emociones a tu favor.

