El sufrimiento es necesario hasta que te das cuenta que es innecesario

Siempre tienes la posibilidad de tomarte la vida de una manera diferente

¿Por qué sufrimos?

Realmente el sufrimiento viene de los constructos, conceptos o las creencias que tienes sobre ti y el mundo.

Cuando consultas por primera vez, siempre te voy a explicar como la mente se relaciona con las emociones y las acciones, porque si tú no sabes cómo funcionan tus sistemas internos, sin duda te vuelves víctima de lo que piensas, sientes y haces.

¿Sabes cómo funcionan?

Para empezar ningún sistema es aislado, se correlacionan y afectan entre sí. La mente es ese sistema central donde están archivados tus experiencias y aprendizajes. La emoción es la información corporal que indica como percibes el mundo y puede ser desde el miedo, la tristeza, la rabia, el desagrado o la alegría, mientras que tus acciones son los impulsos o las respuestas que tienes frente a lo anterior.

Imagínate una cascada, el agua viene de arriba y comienza a caer por las piedras hasta que termina en el lago, asimismo funciona tu sistema interno. La mente es tu parte central, ella es la encargada de asimilar la información externa, descodificarla, darle un significado y prender alertas. Y allí desencadena “como la cascada” emociones, ellas son sintomatologías corporales que te permiten sentir la experiencia y posteriormente tu mismo reaccionas o tomas acción sobre lo que estás pensando y sintiendo.

Ahora si entrando en contexto, si tú tienes claro como es tu sistema interior, sabes que cualquier tipo de sensación o emoción es generada por ti, pero es aquí donde se genera la mayor parte del sufrimiento porque muchos de nosotros creen que lo que sienten es generado por las situaciones externas, pero no es así.

Sufres porque lo decides ¿Sabias eso?

Un paciente un día me dijo es ilógico decir que lo que pasa afuera no me afecte si es agresivo o negativo. Ese paciente tiene toda la razón, sin embargo no es la situación la que te afecta, es tu concepto de la situación la que desencadena la emoción y eres tú por consecuencia quien decide tomarlo agresivo o negativo.

Les daré un ejemplo, mi pareja puede agredirme verbal o físicamente, eso claramente es una situación que en la mayoría de los casos las reacciones emocionales suelen ser parecidas, porque la persona sentirá rabia o tristeza. Sin embargo según el concepto que tengas de lo que es agresión o violencia verbal va a determinar:

1. La intensidad emocional de la experiencia
2. La frecuencia o el tiempo que deseo vivir esa emoción.
3. Las reacciones o acciones que tomaré.

Cuando eres consciente de tus pensamientos y las emociones, tienes una visión más amplia que te permite tomar acciones coherentes y esto produce bienestar, minimizando el sufrimiento o la victimización.

Pasa también que muchos de nosotros actúan en contra de lo que quieren. Ejemplo: No quiero estar en ese trabajo, pero no sé como alinearme a lo que me apasiona = Sufrimiento. Aquí también hay desconexión, porque esa persona está sintiendo frustración o limitación (sintomatología emocional coherente), pero en su pensamiento que es el eje central no hay ideas que proactivas que desencadenen acciones alineadas a lo que necesita.

Si identificas sufrimiento en un área de tu vida, la solución no es externa porque realmente todo parte del concepto que está manejando la mente para tomar acción sobre el tema.

Ahora si pregúntate:

¿Cuántas veces te has sentido imposibilitado solo por pensar que eres victima de la situación?
¿Escuchas las voces que te hablan?
¿La mayoría de tus emociones durante el día son positivas o te llevan a sentir sufrimiento?
¿Tus acciones están resolviendo tus necesidades? O ¿Quieres que el mundo las resuelva por ti¡
¿Cómo te tomas las situaciones adversas?